Amparo a los trabajadores de AZSA

Ayer teníamos conocimiento de que una empresa líder en Asturias, Asturiana de Zinc, que además se asocia en su denominación con esta tierra, que tanto le dio y le da, retiraba ‘de facto’ la medicación a unas víctimas de un percance en su factoría.

Hace meses que entramos en contacto con este grupo de personas afectadas, que tiene el dudoso honor de haber sido envenenados en el mayor accidente industrial que conocemos en Asturias.

La relación que mantenemos con el grupo de personas afectadas, y la información que nos aportan -bien es cierto que a duras penas, pues el problema de salud es muy patente- nos hace indignarnos una vez más ante su situación, dada esta novedad.

Asociación afectados por conaminación demetales pesados de Asturias

Pero hoy debemos hacer un llamamiento público, especialmente a nuestro gobierno, para atajar esta situación, tan difícil de entender. Y lo que es difícil de entender, es que dada una legislación que afortunadamente contempla la sanidad universal por ley, no ya por lo indicado en el artículo 43 de nuestra Constitución (1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.), sino por lo que recoge la ley Orgánica 3/1986 General de Sanidad, la cual en el artículo 1 manifiesta: 2. Son titulares del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria todos los españoles y los ciudadanos extranjeros que tengan establecida su residencia en el territorio nacional, aquí se excluya a estas personas del amparo general.

No nos sirve ninguna excusa. Ni mutuas; ni pleitos; ni médicos de empresa; ni acuerdos entre un monstruo multinacional y unas personas debilitadas y mermadas, instadas en falso, en todo caso una situación compleja, como bien sabe articular AZSA.

No podemos pensar que unas personas, cuyo único pecado fue trabajar un día (de tantos) en los cuales falló todo lo que no podía fallar, se quedan sin la debida atención sanitaria.  Las Consejerías implicadas deben articular una actitud proactiva, atender a esta gente como se merece, y luego reclamar responsabilidades a mutuas, empresas, o cualesquiera que hayan sido los responsables. Y eso no ha sucedido hasta ahora, y no puede continuar sucediendo.

¿Será que estas personas no tuvieron los carnets debidos? ¿Será que no eran familiares de nuestros diputados o diputadas? ¿Será que nadie se atreve con AZSA? ¿Será que importan más unos puñados de euros que las vidas de decenas de personas y sus familias?

Endurecer -tarde, mal y nunca- los planes de teórico control de la contaminación atmosférica no sirve de mucho si no se demuestra que todo el mundo (empresas incluidas) es igual ante la ley. ¿o será que a AZSA le espera una medalla próxima de Asturias?

Estamos trabajando -ellos, los afectados, lo saben- en la medida de sus posibilidades en su ayuda. Los afectados han de recibir la misma consideración y la atención social y sanitaria precisa, y eso nos hace alzar la voz.

¿O tendremos que abrir una cuestación popular para entregar una bolsa de euros ante Javier Fernández, para recordarle este sufrimiento innecesario a todas luces?

En 2017, en Asturies, nadie puede sufrir esta suerte.

Sobre nosotros Pepín Fernández

Ingeniero técnico industrial, trabaja en el sector de las telecomunicaciones.
Vinculado al alto Nalón y residente actualmente en Gijón.
Sin militancia política política previa, lleva en EQUO desde el año 2012. fue miembro de la mesa de coordinación de EQUO Asturies desde marzo de 2014 hasta noviembre de 2015, cuando presentó su dimisión.

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